Septima parte de Penumbras (VII)

Adrian y Sandra, estaban cansados, hasta que Erik distinguio la ciudad a donde llegaban ir. El bosque, era amplio, y oscuro, había fango y barro en donde pisaran los tres amigos. Erik conocia bien ese parjae ya que desde su infancia había estado por aquellos bosques al amparo de su padre. Erik diviso a lo lejos a un par de soldados escoltando a un seño bastante alto y anciano. Al acercarse hasta su posición, el mismo rey que había hablo en muchas ocasiones con Erik ahora estaba en presencia de cara a los muchachos.

– ¿Estos son Adrian y Sandra, verdad? -pregunto el rey mirando a Erik

– Por supuesto majestad Alcraron, es un placer volver a vernos -dijo el maestro

– Debemos de entrar a la ciudad, este bosque, cada vez más es menos seguro, y corremos el riesgo del que bagabundea por aquí nos de encontronazo -razono el rey

Ambos compañeros, es decir, Sandra y Adrian siguieron a Erik hasta la ciudad del rey Alacraron. La ciudad era amplia, limpia y educada. Los habitantes de dicha ciudad hacían pequeñas reverencias cuando el rey y sus amigos pasaban, este tambien les saludaba con una inclinación de la cabeza.

CONTINUARÁ….

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s