Capitulo 1: El capitán Pablo

Me llamo Pablo y acabo de cumplir doce años. Estoy a punto de jugar un partido de fútbol superimportante, para mi. No un partido de la Play, no eso no, un partido de los de verdad, con árbitros profesionales y con público, ese tipo de partidos.

Pero antes de que comenzara a patalear en el césped como hacia mi jugador preferido, el Chileno, Alejandro Sanchéz tengo que llegar cuanto antes a la habitación del entrenador, Alejandro Colleras, el entrenador de mi equipo, tal vez uno de los mejores entrenadores de México y de España, pues entreno una vez al delicado Real Murcia. El hotel, mexicano por cierto, era grande, como si fuéramos un equipo de la liga española, o del Calcio. La habitación de nuestro entrenador se encontraba en la planta 2 en la habitación 201. Alejandro Colleras había sido el número 10 de la selección Mexicana en el mundial de 1996, un artífice de los goles dentro del  área, un autentico Killerr. Antes de entrar en su habitación llame a la puerta.

– Pasa, Pablo -me respondió desde dentro.

– ¿Querías hablar conmigo, entrenador? -pregunté, sabiendo de antemano la respuesta.

– Sí…-respondió él mirando unas revistas de fútbol -¿Cómo estás?

– Bien…supongo -anuncié

– Me alegro. ¿Listo para jugar mañana el primer partido de la copa Naranja de México? –

– Por supuesto, míster –

– Estupendo, serás el capitán del equipo. He hablado con Awueni Konewu, el Camerunés y no tiene ningún problema para cederte el puesto de capitán –

– ¿En serio? –

– Por supuesto..-

!Vaya! Capitán en el primer partido inaugural del torneo infantil mundial de la Copa Naranja que la FIFA y el presidente de ella, Alfred Germany, celebraba dos años seguidos. Pero mi ilusión para aquel año, era al mejor jugar un partido, pero tras recibir la noticia de a manos del entrenador una sonrisa apareció en mis labios.

– Por cierto, Pablo, hace un rato llamo Sandra preguntando por ti desde Teruel, y me ha dicho que tus padres le han invitado para que cuando vuelvas de torneo…pues felicitarte, si llegamos a la final…solo era eso Pablo, que descanses –

– Igualmente entrenador –

Abandone la planta en donde el entrenador dormía, y me dirigí, subiendo por el ascensor hasta la planta diez, inundada en su mayoría por unos adolescentes de once y doce años que disputarían al día siguiente el primer partido de la Copa Naranja FIFA en México 2014. Una fecha de la que sería completamente inolvidable pues sería el torneo que llevaría el brazalete de capitán por primera vez en mi corta vida.

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