Mira Dentro Del Presente

Un día llegaste a mi vida y pude comprender la hermosura del cielo en la sinceridad de tu mirada,
comprendí que sobran las palabras cuando se trata de expresar los sentimientos que aguardan en el corazón.

Si pudieras ver en mi alma entenderías que una vida no basta para explicarte cuanto te amo, quiero fundirme en tu vida, en tus sueños y en tu corazón para que juntos podamos mirar en la misma dirección, bajo el mismo cielo, respirando el mismo aire, dejando atrás el camino lleno de abrojos y espinas que ya nunca volverá y volar tan alto que el viento sea testigo de que nuestro amor nunca tendrá fin.

Con los pies en la tierra y la mente en las estrellas dijo un famoso escritor. Así me siento desde que llegaste a mi vida. Me devolviste las ganas y el amor que estaba muerto en mi vidaresucitó con tu mirada y se aferró a tu sonrisa.

Como no imaginarte en mi sendero si eres capaz de sentir lo que siento, si entiendes lo que pienso, si aun después de tanta vida separados pude ver la misma magia amándonos al amanecer.

Todas las personas somos bombillas.
Porque transmitimos. Sensaciones, emociones, sentimientos, transmitimos. Hay quien lo llama feeling, o química, pero lo cierto es que todos lo hemos experimentado. Hay veces que conocemos a una persona y al cabo de tres segundos pensamos: <<¡Uau! ¡Ole, ole y ole!>>. En otras ocasiones, conocemos a personas que también en tres segundos pensamos <<Uff>>. No sabemos por qué, pero en tres segundos hemos tenido una sensación. Un feeling. Lo notamos. No es racional, no es por la ropa, ni por la cara, ni por el tono. Es simplemente lo que transmite esa persona. A veces nos equivocamos y pasa el tiempo y cambiamos de opinión, pero tenemos esa sensación a los tres segundos, la tenemos cuando nos miramos a los ojos. Todos transmitimos. En ese sentido, todo somos bombillas, bombillas con patas, porque nos vamos moviendo por la vida. Pero no todos transmitimos lo mismo, en la vida hay personas que van a 30.000 vatios y personas que van fundidas. Entre 0 y 30.000 estamos todos. Pero nos gustan las personas que van a 30.000 las que transmiten alegría, entusiasmo, optimismo, honestidad, serenidad, transparencia, confianza, esas personas brutales que de vez en cuando tenemos la suerte de conocer.
Recuerdo un día en el que salía de clase, y esperando a que llegara el autobús, ví aparecer una furgoneta de productos de café, imaginaros la escena, yo esperando a que llegara el autobús, y viene la furgoneta de café, y en los laterales ponía una frase, un lema, que siempre que puedo lo utilizo, “Si estas leyendo esto te sobran motivos para sonreír”. Esa es la frase amigos, la frase que me llamó la atención. Y es que a veces es eso, ¿Tenemos motivos para seguir sonriendo? Puede que algunas personas no entiendan el significado de esta frase y necesitan leerla más veces, a mí también me pasó. Y es que es eso, ¿Sonreímos? A veces nos olvidamos de sonreír. Porque nos preocupamos, nos echamos para atrás, y a veces, hay más motivos para sonreír que para estar triste. Aquí se diferencian las personas que van a 0 vatios, y las personas que suelen ir a 30.000 vatios. Cuando tenemos un mal día, por lo que sea, iremos a 0, pero si tenemos un buen día, o nos ha pasado algo que no nos esperamos y nos da la alegría, ¿Por qué seguimos yendo a 0 vatios? Estamos en una sociedad un tanto bajista, en donde no hay optimismo, y necesitamos cambiarlo. ¿Cómo? Eso es parte del juego de puntuar. Es un juego, que con unos amigos, hacíamos en segundo de bachillerato, cuando empezamos las clases, nos sentamos en unos bancos, y jugábamos a puntuar, ¿Puntuar qué? Según uno de mis amigos, el nivel de las chicas. Recuerdo, que estaba paseando un profesor, el de literatura, que para mí fue el mejor profesor que tuve, y se sentó con nosotros cuando le explicamos qué que hacíamos, y él se sentó con nosotros. El que estaba a la derecha del banco dijo <<un 8 a la izquierda>> y los cuatro giramos la cabeza hacia el 8. Yo recuerdo, que nuestro profesor, se rió, y nos miró diciendo <<¡Estáis locos! Eso es un 10!>> y entre risas, recuerdo, que otro de mis amigos, dijo <<Es que, entiendalo, usted va por los 40, y todo lo que se mueva, ya es un 10>> Al igual que jugabamos a puntuar, ¿Podremos puntuar y diferenciar a las personas que van en 0 vatios con las que van a 30.000 vatios? Hay que ser más optimistas. Sonreír más y sobre todo, puntuar a ser más felices con lo que uno tiene.

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